Más del cincuenta por ciento de todos los embarazos no son planeados. Este es un dato de miedo cuando sabemos lo bueno que se puede hacer por un bebé cuando sí se planea. Por lo tanto, en esta sección se hablará de los elementos que constituyen una buena planificación antes de concebir.
Cuando estas planeando un embarazo, hay muchas consideraciones que debes hacer. Éstas generalmente se enmarcan en dos categorías: psicológicas y de preparación física.
Psicológica
Tener un bebé va a provocar una serie de cambios en tu vida. No sólo vas a perder el sueño y la espontaneidad, tus relaciones van a cambiar con casi todo el mundo, desde tu pareja con tus padres y amigos. Algunos de los cambios serán para bien, mientras que otras relaciones se deteriorarán y llenarán de tensión, incluso llegarán a romperse con la llegada de un nuevo bebé. Habrá también nuevas amistades. Una buena comunicación es un elemento clave en el mantenimiento de estas relaciones.
También tendrás que discutir los estilos de crianza de los hijos. ¿Cómo vas a manejar la crianza de un hijo? ¿El cuidado de los niños? ¿La disciplina? ¿Qué hacían tus padres que era bueno? ¿Qué podrías cambiar? ¿Tus respuestas parecen compatibles el uno con el otro?
También tendrás que considerar cosas como el costo de criar a un bebé. Echa un vistazo y has ajustes en tu seguro, tu testamento. ¿Qué tal tu estilo de vida, necesitarás hacer modificaciones antes del bebé? ¿Tu medio de transporte es el adecuado?
Preparación Física
Hay muchos aspectos involucrados en la preparación física para tener un bebé. Aquí están algunos con una breve explicación:
Examen físico: Este te dará la oportunidad para discutir tu historial médico, cualquier problema de salud crónico y sus efectos sobre el embarazo, los medicamentos que estás tomando actualmente, exámenes de rutina para la detección de infecciones, especialmente las enfermedades de transmisión sexual. También debes discutir tu actual método anticonceptivo. Muchos de los métodos tienen que ser suspendidos al menos tres meses antes de concebir. También puedes solicitar información sobre consejos genéticos si tienes un historial familiar o si tu edad indica que sea conveniente.
Peso: Si bien muchas personas saben que tener un peso bajo al estar embarazadas puede llevar a un bebé a nacer con bajo peso, causando graves complicaciones para el recién nacido. Muchas personas no saben que el estar obesos puede tener un efecto negativo sobre el embarazo también. La obesidad aumenta la probabilidad de que se produzcan complicaciones y aumenta la posibilidad de que tu bebé pueda tener problemas de la columna vertebral.
Nutrición: Empezar a poner atención de lo que comes. Esto significa eliminar la mayor parte de la comida chatarra y calorías vacías, incluyendo la cafeína (que se ha relacionado con defectos de nacimiento y aborto involuntario). Empieza a comer más frutas, verduras y alimentos ricos en proteínas. Cuando quedes embarazada esta dieta la puedes continuar. No estarás comiendo por dos, sino comiendo dos veces mejor.
Drogas y Alcohol: Esto incluye medicamentos que se venden sin receta. Revisa todo antes de tomártelo y consulta con tu médico. Drogas, alcohol y otros productos químicos pueden dañar el esperma y los huevos antes de la concepción, por lo que no sólo debes evitarlos durante el embarazo, si no antes de la concepción también. Déjelos antes de quedar embarazada.
Ejercicio: Inicia un programa ahora, incluso si se trata de caminar todos los días. Evita el aumento de tu temperatura corporal superior a los 38 grados Celsius. Un cuerpo saludable hace que el embarazo, el parto y la recuperación sean mucho más fácil.
Fumar y el fumador pasivo: Si bien nunca el hábito de fumar es bueno, es incluso peor durante el embarazo, incluso el humo pasivo. Esto aumentaría la probabilidad de problemas de la placenta, bajo peso al nacer, síndrome de muerte súbita infantil y mucho más.
El lugar de trabajo y los peligros del medio ambiente: Si trabajas en un entorno en el que estás expuesta a rayos X, el polvo de plomo, productos químicos etc., empieza a tomar precauciones adicionales y a examinar las opciones para cambiarte a un área diferente.
Vitaminas: Tomar una vitamina prenatal es una gran idea. Tu médico puede recetártelas o las encuentras disponibles en la mayoría de las farmacias o supermercados. Debes asegurarte de que contengan 0,4 mg de ácido fólico para ayudar a prevenir defectos del tubo neural.
Las primeras doce semanas del embarazo son períodos muy críticos, la planificación del embarazo ayuda a hacer la transición sin tropiezos.
Buena suerte en tu concepción ¡Y a divertirse!
