La educación sexual, un trabajo de todos

Uno de los grandes miedos que tienen los padres de familia es hablar de sexo con los hijos. Aunque el sexo ya no es un tema tabú, muchos padres no saben como contestar todas las preguntas que sus hijos realizan. ¿Por qué a mi mamá le creció el estomago? ¿De dónde vienen los bebes? ¿Por qué a las mujeres le crece el pecho? ¿Qué es eso que les cuelga los hombres debajo de la cintura? Son preguntas tan sencillas como complejas que los papás tienen que resolver en algún momento de su vida.
La importancia de brindar a los hijos una educación sexual clara y completa es necesaria ya que el sexo cada vez está más presente en la sociedad. Es fácil ver en la publicidad de diversos productos, en películas, caricaturas, revistas e incluso en la forma de vestir las personas existe una alusión al sexo, lo cual hace que la curiosidad del niño sobre este tema crezca hasta el punto de que se convierte en un tema tabú entre los padres.
El sexo en los niños y jóvenes cada vez se presenta a edades más tempranas, como lo comprobó la Encuesta Nacional de Salud y Comportamiento Sexual de Estados Unidos, en el cual se muestra que el 58% de varones y el 42% de mujeres de un edad de 13 a 15 años reconocieron que ya se masturbaban
Para evitar hablar de estos temas muchos padres suelen decir que no tienen tiempo para contestar este tipo de preguntas. Otras veces, deciden contestar por medio de la mentira, como sucede generalmente cuando un niño pregunta sobre el origen de los bebés, los padres contestan que la cigüeña es la que trae el bebé y se lo da a la mamá para que lo cuide y se convierta en su hijo.
Asimismo, para evadir las preguntas de sexualidad, los padres expresan que ese tipo de temas los tiene que preguntar en la escuela, ya que los maestros son los encargados de enseñar a los niños todas las cosas que tienen que saber antes de entrar a la vida adulta, lo cual es una idea totalmente perjudicial para el desarrollo de los niños, ya que provoca desinformación y una serie de prejuicios que a larga pueden impedir que ellos tengan una vida sexual sana e informada.
Ante tal situación en Doctor Web te queremos dar algunas recomendaciones que puedes emplear al momento de que debas de tocar temas de sexualidad con tu hijo. Es importante que inculques en tu hijo una educación sexual clara y con fundamentos.
No evadas la curiosidad del niño, responde sus preguntas sin miedo y con claridad:
Como lo comentamos al principio, los padres tienden a evadir todas las preguntas que tengan relación con el sexo, lo que conlleva a que el niño este en una total desinformación. Es cierto que es difícil hablarles a los niños de las relaciones sexuales ya que ellos no podrán entender a cabalidad la complejidad física y emocional que conlleva este acto tan íntimo.
Cuando se presente esta situación lo importante es que hables con claridad y con términos sencillos. Varios expertos consideran que los niños empiezan a preguntar sobre temas sexuales a la edad de 5 años, lo que origina miedo en los padres, pero hay que contestar las preguntas en términos simples y sinceros. Si el niño pregunta sobre los órganos sexuales que tienen los hombres y las mujeres, los padres deben de contestar con certeza que el hombre tiene un pene y la mujer una vagina, ambos son órganos que permiten desechar todos los residuos que no necesita el cuerpo humano.
En el caso de que los hijos pregunten sobre el origen de los bebés es importante que los padres busquen la manera de hablar de este tema en términos simples. Entre menor sea la edad del niño es mucho más importante buscar palabras sencillas que le permitan entender de manera genérica el origen del bebé. Por ejemplo, pueden decir que el bebé nace cuando una pareja se ama tanto que deciden tener un hijo con el fin de crear una familia, para lograrlo, el papá deposita en el vientre de la mamá un liquido (semen) que contiene espermatozoides, un grupo de pequeños hombrecitos que tienen que llegar al ovulo que tiene la mamá en su vientre, el ovulo es una pequeña esfera en la cual el espermatozoide entra y se queda a vivir durante 8 o 9 meses, tiempo en el cual se convierte en un bebé y cuando ya tiene todo su cuerpo formado decide salir del vientre de la mamá. Esta recomendación es una buena manera de crear una educación sexual en la familia.
Se creativo.
Además de la claridad y la honestidad, es importante que los padres sean creativos al momento de abordar temas referentes al sexo. Una buena manera de hacerlo es por medio del cuento, trata de escribir en términos generales una historia sencilla y clara en la cual hables del tema que te pregunta tu hijo. Igualmente, es importante que incluyas imágenes en la narración con el fin de que sea más fácil para el infante asimilar la información que le estas proporcionando.
Una educación sexual completa y clara es la llave para prevenir enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.
Otro forma de ser creativo es usando ejemplos de la vida cotidiana. Puedes hablar de temas sexuales usando como referencia el personaje de alguna película, caricatura que presente algún problema similar a la pregunta que te hace tu hijo. Es una excelente manera de platicar de sexo, ya que el tanto el niño como tú conocen los problemas del personaje citado y esto te permitirá dar una respuesta mucho más clara a la pregunta. La creatividad es un elemento esencial para promover una educación sexual clara y completa.
Es importante matizar que ser creativo no implica mentir. Ya que muchos padres piensan que ser creativo es crear situaciones irreales para hablar sobre el sexo. Hablar de que el bebé es traído por una cigüeña, o que existe una tienda especializada en regalar bebés son ejemplos que perjudican la educación sexual del niño.
No te enojes.
Comúnmente, los padres se enojan cuando sus hijos les preguntan cualquier cosa relacionada con el sexo. Este tipo de actitud tienes que evitarla, ya que el niño puede pensar que la sexualidad es algo malo, lo cual es totalmente erróneo, el sexo es algo natural en todos los seres humanos.
Además, cuando el niño observa el enojo del padre, es más factible que no decida platicarle todas sus curiosidades, lo cual es contraproducente para los padres, ya que la perdida de confianza origina una grave desorientación sexual en los niños y en los jóvenes, siendo este factor, uno de los desencadenantes que ocasiona que los jóvenes sean proclives a padecer enfermedades de transmisión sexual y tener embarazos no deseados.
Lo recomendable es que asumas una postura serena y abierta. Esto es importante debido a que tu hijo experimentará una gran confianza al momento de estar contigo, además sentirá que es libre de preguntarte cualquier cosa, no necesariamente de sexo. Asimismo, tener una postura serena te permite pensar con mucho más claridad que tipo de respuesta le puedes dar al niño o al adolescente. Esa es la base para de la educación sexual en los niños y jóvenes
No estigmatices.
Muchos padres tienden a estigmatizar el sexo como un tema tabú. Piensan que los niños que preguntan sobre este tipo de temas lo hacen porque quieren tener sexo o porque tienen pensamientos libidinosos. Lo cual es totalmente falso, muchos niños no han adquirido realmente una conciencia sexual, sus preguntas lo hacen por una curiosidad sana de saber el por qué de las cosas.
Uno de los ejemplos más comunes de estigmatización es la masturbación, una actividad que muchos adultos castigan, ya que piensan que la masturbación es síntoma de alguna enfermedad, lo cual es totalmente falso. La masturbación es la manera más segura que tiene el hombre y la mujer de explorar el funcionamiento sexual de su cuerpo. No hay nada de malo en practicarlo, lo que es importante es que los padres hablen con sinceridad y claridad sobre la masturbación, recalcando que es una actividad totalmente natural.
Como has visto, la educación sexual de los niños y de los adolecentes es una responsabilidad que los padres tienen que asumir. No porque sea una obligación, sino ante todo, para crear un lazo de confianza y sinceridad en todos los miembros de la familia, siendo el principal medio por el cual se puede tener una vida sana.
