Embarazo y dolor de espalda

El dolor de espalda y el embarazo suelen ser síntomas muy ligados. Por ello no es raro encontrar a mujeres embarazadas frotando su espalda para disminuir el dolor. ¿Por qué la mayoría de las embarazadas sufrre de dolores casi a diario? Y, más importante, ¿qué puedes hacer para disminuir este malestar?

¿Por qué duele la espalda?


Cuando estás embarazada tu cuerpo produce una variedad de hormonas. Una de estas hormonas se llama relaxina. Suena como algo realmente útil y tranquilizador, simplemente por su nombre. La relaxina permite suavizar los ligamentos de la pelvis. Durante el parto, la relaxina relaja los músculos del cuello uterino para facilitar la dilatación. Además, la pelvis se va adaptando, de modo que si vuelves a tener nuevamente un embarazo, tu útero al mismo tiempo se encuentra creciendo.

La postura es otro culpable. Como tu mamá diría, "Párate derecha, los hombros atrás..." Yo añadiría, "Útero arriba y afuera, ¡debes estar orgullosa!". Si este no es tu primer embarazo tienes dos preocupaciones con respecto a tu nueva experiencia: los niños pequeños que ya tengas y los síntomas que nuevamente sufrirás. Cuando te arrodilles para asearlos dentro de la bañera, asegúrate de cargar a los niños con la fuerza de tus piernas y no con tu espalda o, en todo caso, que otra persona lo realice por ti. Tus hijos pueden necesitar una pequeña explicación sobre el poco esfuerzo físico que debes hacer, pero a la larga tu espalda estará bastante agradecida.

Prevén:


La prevención es la mejor forma para evitar este malestar. Las medidas preventivas incluyen:

* Ejercicios (en particular inclinar la pelvis).
* Presta atención a tu postura correcta.
* Flexiona tu cuerpo con frecuencia.