El médico puede sospechar de la presencia de un bloqueo cardíaco con base en los síntomas, edad e historial médico del paciente. Existen, además, una serie de pruebas para el diagnóstico de bloqueo cardíaco:
- Electrocardiograma: Mide la actividad eléctrica del corazón.
- Exámenes de sangre.
- Monitoreo de 24 horas al corazón: Registra el ritmo cardíaco.
- Ecocardiograma: Es un ultrasonido del corazón que da un panorama de cómo están las músculos y válvulas de ese órgano.
- Electrofisiología: Determina a través de cargas eléctricas qué parte del corazón ocasiona el ritmo anormal.
