El tratamiento dependerá del tamaño del bocio, los síntomas asociados y si existe alguna condición tiroidea subyacente.
Si las pruebas revelan que la tiroides está funcionando normalmente y el bocio es pequeño, no hay tratamiento inmediato que puede ser recomendado y solo debe ser monitoreado.
Terapia Hormonal contra el Bocio
Si los exámenes indican que tienes hipotiroidismo, una opción de tratamiento es el uso de una hormona sintética que replica la función tiroidea normal. Esta hormona sintética se toma por vía oral (como pastillas), generalmente una vez al día.
Los efectos secundarios de esta hormona sintética son:
- dolor en el pecho
- latidos cardiacos irregulares
- calambres en los músculos
Estos síntomas deben pasar en pocos días, mientras el cuerpo se acostumbra a la hormona.
Efectos secundarios menos frecuentes son:
- aceleración en el ritmo cardiaco
- problemas al dormir
- diarrea
- dolor de cabeza
- bochornos
- sudor excesivo
- pérdida de peso
Si experimentas alguno de estos efectos secundarios menos frecuentes, debes informar a un médico, pues probablemente sea necesario hacer un ajuste a la dosis. En la mayoría de los casos, la terapia hormonal deberá tomarse durante el resto de tu vida.
Tionamidas
Si tienes una glándula tiroides demasiado activa, se le pueden administrar medicamentos llamados tionamidas. Las tionamidas ayudan a reducir la cantidad de hormonas tiroideas que la glándula tiroides produce.
Las tionamidas por lo general se administran por vía oral. Este medicamento funciona mediante la reducción progresiva de los niveles de hormonas tiroideas, por lo que pueden pasar semanas antes de ver algún cambio.
Los efectos secundarios de las tionamidas pueden ser:
- erupciones cutáneas leves
- dolor en las articulaciones
- náuseas
- comezón en la piel
En casos muy raros, las tionamidas pueden provocar una condición conocida como agranulocitosis, si se llega a presentar, normalmente pasa durante los tres primeros meses de tratamiento.
Debes buscar atención médica urgente si estas bajo el tratamiento y presentas:
- fiebre
- dolor de garganta
- úlceras en la boca
- salpullido o hinchazón
Probablemente deberás tomar tionamidas entre 2 y 4 meses antes de que la glándula tiroides esté bajo control.
Yodo Radioactivo
Otro tratamiento para una glándula tiroides hiperactiva es el yodo radiactivo. El yodo se toma oralmente y cuando llega a la glándula tiroides, destruye las células tiroideas, reduciendo así el tamaño del bocio. Sin embargo, el tratamiento puede causar que la glándula tiroides sea de baja actividad, por lo que una terapia hormonal puede ser necesaria.
Suplementos de Yodo
Si el bocio es causado por una deficiencia de yodo, el médico puede recomendar suplementos de yodo.
Los complementos de yodo también están disponibles en muchas tiendas de alimentos naturales sin receta, pero siempre se debe consultar al médico de cabecera antes de tomarlos. Esto es porque la cantidad de yodo que el cuerpo necesita varía de persona a persona. Tomar yodo en exceso puede provocar otros problemas de salud y también puede tener efectos tóxicos.
Cirugía
Si el bocio está interfiriendo con la respiración o con la deglución y no se ha obtenido respuesta favorable de otros tratamientos, la cirugía puede ser necesaria.
Durante la cirugía, el cirujano quitará la mitad de tu glándula tiroides. Esto debe reducir los niveles de producción de la hormona tiroidea y reducir el tamaño de su bocio.
El cirujano tratará de remover lo suficiente de la glándula tiroides para aliviar los síntomas el bocio, al tiempo que deja lo suficiente para que la producción normal de la hormona tiroidea pueda continuar. Sin embargo, en algunos casos, no siempre es posible y se puede requerir terapia hormonal después de la cirugía.
La cirugía es generalmente segura, pero todo procedimiento quirúrgico siempre tiene un riesgo.
Posibles complicaciones:
- infección post-operatoria
- daño a los nervios que ayudan a controlar la caja de voz
- daño a las glándulas paratiroides
Las glándulas paratiroides ayudan a regular la cantidad de calcio en el cuerpo. Si están dañadas, es probable que necesites tomar suplementos de calcio por el resto de tu vida. El riesgo de complicaciones que ocurren después de una cirugía de la glándula tiroides es del 1-2%.
