La bromodosis puede ser controlada y tratada al evitar la generación de nuevas bacterias, tomando en consideración las siguientes recomendaciones:
- La buena higiene es fundamental.
- Cambiar los calcetines al menos una vez al día.
- Usar talco para pies.
- Usar calcetines que puedan absorber la humedad.
- Comprar calzado hecho de piel, lona o malla (evitar el material sintético).
- No usar el mismo par de zapatos dos días seguidos, especialmente si éstos se han humedecido.
- Mantener las uñas de los pies cortas y limpias para evitar que las bacterias se reproduzcan.
- Eliminar la piel muerta o dura de la planta de los pies con una lima.
- Limpiar los pies con alcohol quirúrgico todas las noches.
- Usar un desodorante o spray antimicótico en los pies y los zapatos.
Bromodosis por Hiperhidrosis
Si sufres de hiperhidrosis y los cambios en el estilo de vida no te permiten controlar el exceso de sudoración, podrás encontrar una solución en tratamientos como:
* Iontoforesis: Sumergir los pies en un tazón de agua a través del cual se pasa una corriente eléctrica débil. Se cree que esto bloquea las glándulas sudoríparas, sin embargo, puede ser un tratamiento costoso.
* Inyecciones de toxina botulínica en los pies: El botox ayuda a que el cerebro bloquee las señales de las glándulas sudoríparas, provocando una reducción importante de la cantidad de sudor que se produce.
Cualquiera que sea la decisión que tomes y dependiendo de la gravedad de tu problema de bromododis, siempre es recomendable consultar primero a un médico.
