Sí vas a tratar la bronquiolitis de tu hijo en casa, seguir los siguientes consejos te puede ayudar a que tu niño esté más cómodo.
Humedecer el aire
Si tienes acceso a un humidificador de aire, úsalo para humedecer el aire, esto puede ayudar a aliviar la tos de tu hijo.
Como alternativa, dejar correr el agua caliente del baño por varios minutos para vaporizar la habitación, después sienta a tu hijo en la habitación durante unos minutos. Al terminar esto, vas a tener que cambiar la ropa de tu hijo, ya que puede estar húmeda. Ten cuidado de no quemar al niño con el agua caliente o vapor.
Tu casa debe ser calentada a una temperatura agradable, ten cuidado de no mantenerla demasiado caliente, ya que esto hace que se seque al aire.
Posición Vertical
Mantener a tu hijo en posición vertical puede ayudar a que su respiración sea más fácil. Esto es útil cuando se intenta alimentar al niño. Si tu hijo toma una siesta en una posición vertical, asegúrate de que su cabeza no se vaya hacia atrás, apóyalo con algo, como una manta enrollada.
Gotas de Solución Salina
Las gotas nasales de solución salina están disponibles sin receta en farmacias. Un par de gotas de solución salina dentro de la nariz de tu hijo, antes de que se alimente, lo pueden ayudar a aliviar una nariz tapada. Es importante siempre seguir las instrucciones del fabricante o consultar con el farmacéutico antes de usar las gotas nasales de solución salina.
Mantén un Ambiente Libre de Humo
El humo de los cigarrillos y otros productos del tabaco pueden agravar los síntomas de tu hijo. Si fumas, evita hacerlo cerca de tu hijo.
El tabaquismo pasivo puede afectar el revestimiento de las vías respiratorias de tu hijo y los hace menos resistentes a una infección. Por lo tanto, mantener el humo lejos de tu hijo puede ayudarte a prevenir futuros episodios de bronquiolitis.
