Bronquiolitis Síntomas

Primeros síntomas


Los primeros síntomas de la bronquiolitis son similares a los de un resfriado común. El primer síntoma suele ser la obstrucción nasal y un poco de fiebre.


Síntomas Posteriores


Los síntomas empeoran durante los primeros tres días de la enfermedad. Durante este tiempo, el niño puede experimentar algunos de los siguientes síntomas:


  • Tos seca áspera y persistente
  • Respiración rápida o ruidosa y pausada
  • Falta de apetito
  • Vómito después de comer
  • Irritabilidad

Aunque la mayoría de los casos de bronquiolitis no son graves, estos síntomas pueden ser muy preocupantes para los padres.


Cuándo Acudir al Médico


Comunícate con tu médico si tu hijo muestra los síntomas de esta enfermedad; es particularmente importante si tu bebé tiene menos de 12 semanas de edad o si tiene un problema de salud subyacente, como cardiopatías congénitas o problemas pulmonares.


En todos los casos se recomienda estar al tanto de cualquier cambio en los síntomas de tu hijo. Mantén contacto con tu médico de cabecera si es que tu hijo presenta alguno de los siguientes síntomas:


  • Aumento de dificultad para respirar o silbidos al respirar
  • Si tu hijo consume menos de la mitad de la porción de laimentos de los que come normalmente
  • Respiración rápida de más de 40 inhalaciones por minuto
  • Fiebre
  • Si está demasiado irritable

Cuándo llamar a Emergencias


Aunque es inusual que los niños necesiten tratamiento hospitalario por bronquiolitis, los síntomas pueden empeorar rápidamente.


Llama a emergencias para solicitar una ambulancia si:


  • Tu hijo presenta graves dificultades para respirar o cansancio al tratar de respirar. Si observas que los músculos debajo de las costillas se “succionan” con cada respiración, tu hijo puede estar “gruñendo” por el esfuerzo al intentar respirar o puede empalidecer y estar sudoroso.
  • Presenta respiración rápida de más de 60 inhalaciones por minuto.
  • No es capaz de despertar o si despertó, no se puede mantener los ojos abiertos.
  • La respiración se detiene por más de 10 segundos a la vez (esto se conoce como apnea recurrente).
  • La piel del niño empieza a ponerse ceniza (muy pálida) o azul, en particular alrededor de los labios o las uñas (conocido como cianosis).