Hay varios aspectos de tu estilo de vida que pueden cambiar con el fin de reducir tu riesgo de desarrollar EPOC, o para ayudar a aliviar tus síntomas.
Dejar de fumar
No fumar es la mejor manera de prevenir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Si fumas, y tienes EPOC, debes renunciar tan pronto como sea posible y dejar de fumar, porque puede ralentizar el progreso de la enfermedad.
Si tus síntomas de la EPOC son leves, dejar de fumar puede ser todo lo que se necesita para mejorar significativamente. También es importante para ti evitar el humo de otras personas y evitar ambientes de humo.
Hacer ejercicio con regularidad
La práctica regular de ejercicio ayudará a fortalecer tu corazón y los pulmones, y mejorar tu respiración. Deberías tratar de hacer un mínimo de 30 minutos de ejercicio al día, por lo menos cinco veces a la semana.
Perder peso, si tienes sobrepeso, también puede ser beneficioso porque el peso extra puede hacer que tu falta de aliento empeore.
Coma una dieta equilibrada
Comer una dieta sana y equilibrada es muy importante para el mantenimiento de tu sistema inmune fuerte y sano. Come muchas frutas y verduras (por lo menos cinco porciones al día), y reduce la cantidad de grasa, azúcar y sal en tu dieta.
Toma líquidos en abundancia
Beber muchos líquidos ayudará a reducir la cantidad de moco y flema en la garganta y los pulmones. El agua es un bien en particular.
Utiliza un inhalador de vapor o humidificador
El inhalador de vapor, o humidificador, puede ser usado en casa para ayudar a reducir el exceso de mucosidad y flema. También pueden reducir la sensación de estar "bloqueado" y no poder respirar adecuadamente.
Fisioterapia
La fisioterapia también puede ayudar a liberar el exceso de mucosidad y flema. Un fisioterapeuta podrá enseñarte ejercicios para hacer en casa, tales como ejercicios de brazo.
Vacunarse
Si tienes EPOC, te encuentras en mayor riesgo de contraer otras enfermedades, como influenza (gripe). Por lo tanto, debes tener una consulta anual de la gripe cada otoño (entre septiembre y noviembre).
Una vacuna contra el neumococo (una bacteria que puede causar graves infecciones pulmonares) se recomienda también, como un método de prevención.
Sin embargo, si tienes el síndrome de ephritic (daño renal), esplénica (lesión a tu bazo), o disfunción asplenic (sin bazo) vacunas adicionales pueden ser necesarias.
