El diagnóstico de Herpes Genital presentado por primera vez en una persona puede realizarse a través de pruebas de laboratorio en las que se analicen muestras del líquido que sale de las ampollas genitales.
Es importante ser conscientes de que incluso si el resultado es negativo, puede tratarse de herpes genital en una etapa en la que los síntomas ya no se manifiesten, pero en que la infección sigue latente.
