Los siguientes consejos pueden ayudar a evitar que el virus herpes simplex (HSV) se contagie a otros.
Evita las Relaciones Sexuales
Si tienes herpes genital, debes evitar tener relaciones sexuales hasta que desaparezcan las ampollas o úlceras; es recomendable también evitar el sexo si apenas sufres de los primeros síntomas, como el hormigueo y el ardor, pues en esta etapa la enfermedad es sumamente contagiosa.
Siempre usa Condón
Siempre debes usar un condón al tener relaciones sexuales, incluso después de que tus síntomas han desaparecido.
Sin embargo, debes saber que el condón no cubre todas las áreas que se ven afectadas por el pene, por lo que el virus puede ser contagiado si tienes contacto con otra zona no protegida.
Debido a que este virus sobrevive dentro de los nervios de tu piel, existe la posibilidad de que éste siga presente ahí, incluso aunque ya no tengas síntomas.
Descarta el Herpes Genital
Si tienes herpes genital, es conveniente que tu pareja visite a un genito-urinaria de medicinas (GUM) a la clínica para someterse a prueba de la condición, incluso si no tienen ningún síntoma.
Evita Compartir Toallas
Aunque es muy poco probable que el VHS sobreviva en objetos de uso personal, es mejor que tomes medidas para evitar cualquier contagio. No compartas toallas ni ropa íntima.
Cuidados en Casa
Si tus síntomas de herpes genital son leves puede que no necesites tener ningún tipo de tratamiento indicado por tu médico. Los consejos que aparecen a continuación pueden ayudarte a aliviar tus síntomas.
- Analgésicos como paracetamol o ibuprofeno pueden ayudar a aliviar cualquier dolor.
- Mantén tu área genital limpia. Esto ayudará a prevenir la infección se propague a otras partes de tu cuerpo y a que las ampollas o úlceras sanen rápidamente.
- Aplica vaselina o un ungüento anestésico para reducir el dolor al orinar.
- Toma líquidos en abundancia para diluir la orina.
- Evita usar ropa apretada que pueda irritar más tu área genital.
- Evita compartir toallas.
- Evita tener relaciones sexuales, incluidos vaginal, anal y sexo oral, hasta que tu médico de cabecera, especialista o GUM, te aconseje que ya no hay ningún riesgo de contagio, o hasta que todas las ampollas y las úlceras se hayan limpiado.
- Si tienes una infección recurrente de herpes genital, debes evitar todo lo que parece desencadenar una infección, tales como el exceso de alcohol y el estrés.
