Para la mayoría de casos leves de indigestión, el tratamiento de tu médico de cabecera no es necesario y hacer algunos cambios a tu dieta y estilo de vida puede controlar tus síntomas. Incluso si estás tomando tratamiento para la indigestión, hacer estos cambios puede ayudar a aliviar tus síntomas y evitar que se repitan.
Tener sobrepeso u obesidad,significa que más presión se pone en tu estómago, lo cual hace más fácil que el ácido del estómago sea empujado hasta en el esófago (garganta). Esto se conoce como reflujo ácido, y es una de las causas más comunes de la indigestión.
Dejar de Fumar
Si fumas, las sustancias químicas que inhalan el humo de los cigarrillos pueden generar indigestión, ya que estos productos químicos hacen que el anillo que separa al esófago (garganta) de tu estómago se relaje, permitiendo que el ácido del estómago se fugue y llegue a tu garganta con más facilidad (reflujo o acidez).
Además, el hábito de fumar aumenta tu riesgo de desarrollar otras enfermedades como cáncer de pulmón, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), bronquitis crónica (infección de las vías respiratorias de los pulmones) y enfisema pulmonar, así como algunas enfermedades del corazón y hasta un derrame cerebral.
La dieta y el alcohol
Debes evitar la alimentación y la bebida que hace que tus síntomas empeoren la indigestión. Por ejemplo, esto puede significar comer menos picante y los alimentos grasos, y la reducción de las bebidas que contienen cafeína, como té, café y cola. También debes evitar beber alcohol si se están agravando tus síntomas de indigestión y hacerlas peor.
Evita Comer Antes de Dormir
Si tiendes a experimentar síntomas de indigestión por la noche, trata de evitar comer o beber cualquier cosa entre 3 y 4 horas antes de ir a la cama.
Ir a la cama con un estómago lleno facilita el paso de jugos gástricos hasta la garganta.
