En la actualidad no hay cura para la mononucleosis, pero hay una serie de técnicas de auto-cuidado que puede utilizar para ayudar a controlar los síntomas. Estos se resumen a continuación.
Descanso
Es importante tener mucho descanso para las primeras cuatro semanas después de que los síntomas de la mononucleosis empiezan porque esto ayudará a acelerar tu tiempo de recuperación. Es poco probable que seas capaz de llevar a cabo tus actividades diarias normalmente, tales como asistir a la escuela, la universidad, o en el trabajo, hasta que los síntomas mejoren.
Una vez que los niveles de energía comienzan a volver a la normalidad, se debe comenzar un programa de ejercicio gradual, a fin de reconstruir tu fuerza. El médico podrá asesorarte sobre los tipos de ejercicio y actividad que son apropiados para tratar la mononucleosis.
Líquidos
Es importante beber mucha agua, o zumos de frutas sin azúcar, ya que esto ayudará a aliviar los síntomas de fiebre y dolor de garganta, mientras te impide deshidratarte.
También debes evitar el consumo de alcohol, porque esto podría dañar tu hígado, que ya se debilitó de la infección.
Analgésicos
Analgésicos, como paracetamol, o ibuprofeno, también pueden contribuir a aliviar los síntomas de dolor y fiebre.
Los niños que son menores de 16 años de edad no deben tomar aspirina porque hay un pequeño riesgo de que pueda desencadenar un poco, pero muy grave, la condición llamada síndrome de Reye, el cual afecta el hígado y el cerebro.
Agua salada
Agua con sal puede ayudar a aliviar los síntomas de un dolor de garganta. Debes mezclar media cucharadita de sal (2,5 g), con un cuarto litro (8 onzas) de agua.
Si tienes más de 16 años de edad, puedes encontrar que la disolución de la aspirina en el agua ofrece algunos beneficios adicionales. Los menores de 16 años de edad no deben tomar aspirina.
Antibióticos y Esteroides
Los antibióticos no son eficaces en el tratamiento de la mononucleosis porque no tienen efecto sobre la infección viral. Sin embargo, los antibióticos pueden ser utilizados si desarrollas una infección bacteriana secundaria de la garganta.
También puede ser prescrito un curso corto de esteroides, si experimentas particularmente grave hinchazón de tus amígdalas.
