No hay pruebas que pueden demostrar definitivamente que se padece del mal de Parkinson; el médico generará un diagnóstico a partir de los síntomas que experimentándose presentan, el historial médico, y los resultados de un examen clínico.
En las primeras etapas de la enfermedad de Parkinson los síntomas suelen ser leves, por lo que puede ser difícil confirmar que se trata de esta enfermedad.
Los síntomas de la enfermedad de Parkinson a veces están vinculados a causas ambientales, como las toxinas que matan a la dopamina que producen las células del cuerpo. Con el fin de confirmar o descartar esta causa, un especialista puede llevar a cabo pruebas de laboratorio como análisis de sangre para realizar un diagnóstico más preciso.
