Existen síntomas que pueden ayudar a diagnosticar el síndrome de piernas inquietas:
- Necesidad de mover las piernas
- El descanso empeora los síntomas, mientras que mantenerse en movimiento alivia el malestar.
- Sensaciones que empeoran durante la noche
Es necesario consultar al médico si estas molestias se presentan para descartar o confirmar un diagnóstico de síndrome de piernas inquietas, condición médica que puede llegar a ser muy angustiante si se complica.
