Los síntomas del Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) pueden variar en severidad de persona a persona. La condición puede ser incómoda, o irritante, o puede ser angustiante, o discapacitante. Aunque SPI no es una amenaza para la vida condición, puede tener un grave impacto en tu día a día. Los síntomas de SPI incluyen:
* Una necesidad de mover las piernas,
* Incómodas sensaciones profundas en las piernas,
* El sueño perturbado y la dificultad para dormirse, y
* Movimientos involuntarios de las piernas que se producen durante toda la noche.
El síntoma principal del SPI es una necesidad de mover las piernas que suele ser acompañada de sentimientos incómodos que a menudo se describe como hormigueo o pinchazos. Algunas personas han descrito las sensaciones como una corriente eléctrica, o como picor en los huesos. Los síntomas usualmente ocurren en reposo, como cuando estás sentado, acostado, o dormido, y sólo se alivia temporalmente por el movimiento. Suelen empezar, o empeorar, en la tarde y por la noche.
El SPI es involuntario, desigual, los movimientos de las piernas en las pantorrillas y los pies, que generalmente se producen por la noche.
En casos leves de SPI, los síntomas sólo pueden ocurrir de vez en cuando. Ellos pueden causar una interrupción mínima para dormir, y causa poco peligro. Sin embargo, en casos más severos, los síntomas ocurren más de dos veces a la semana, y el sueño se ve gravemente perturbado, causando cansancio durante el día. Tu pareja puede verse afectada si tienes el SPI, mientras que los movimientos en la cama, y la condición también pueden tener un impacto en tu día a día como tu trabajo y vida personal.
