Si se presentan síntomas del síndrome de intestino irritable normalmente se debe hacer una prueba de sangre para descartar condiciones que causen síntomas similares como una infección o enfermedad celíaca.
Durante la consulta, el médico podría preguntar si se ha presentado alguno de los siguientes síntomas durante más de 6 meses:
- Cambios en los hábitos intestinales, como estreñimiento o diarrea
- Dolor abdominal
- Sensación de hinchazón
- Un cambio en la forma de las heces
- Hinchazón, dureza o tensión en el abdomen
- Síntomas que empeoran después de comer
- Paso de moco por el recto
- Pérdida de peso inexplicable
- Inflamación abdominal y rectal
- Sangrado por el recto
- anemia
Para confirmar un diagnóstico de síndrome de intestino irritable, deberán presentarse al menos dos de los siguientes síntomas:
Pruebas Urgentes
La realización de nuevas pruebas por lo general sólo es necesaria cuando hay síntomas específicos que puedan ser causados por una enfermedad más grave que el síndrome del intestino irritable, como:
