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Freír con aceites de oliva y girasol no provoca ataques cardiacos, revela estudio

Uno de los factores que incitan la obesidad es consumir alimentos con grasa. Una alimentación basada en la comida frita eleva los niveles de colesterol, impide la circulación sanguínea y, en consecuencia, sufrir un ataque cardíaco.  Es por ello que muchos médicos han indicado que es necesario evitar freír los alimentos, para evitar la obesidad y los ataques cardíacos.

Sin embargo, un estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid descubrió que freír los alimentos con aceite de oliva o girasol es más saludable para el cuerpo humano, disminuyendo las posibilidades de sufrir un ataque cardíaco.

Para lograr esta conclusión, los investigadores estudiaron por un lapso de 11 años los hábitos alimenticios de 40.757 adultos españoles. En el tiempo que duró la investigación se les preguntó a los participantes qué tipo de alimentos consumían a la semana y cómo la preparaban.

La mayoría de los participantes reconocieron que cocinaban con aceites de girasol y oliva, ingredientes característicos de la dieta mediterránea.

Al principio de la investigación, ninguno de los adultos tenía signos de padecer un ataque cardíaco, pero al final de la investigación se registraron 606 accidentes relacionados con ataques cardíacos. Asimismo, se dieron 1.134 decesos.

Más allá de los métodos de cocción utilizados, consumir alimentos con alto contenido de grasas significa una alta ingestión de calorías

Ante tales sucesos, los investigadores analizaron los resultados para ver si existía una relación entre los ataques cardíacos y el empleo de los aceites de oliva y girasol. Se descubrió que no había ninguna relación entre los sucesos registrados y el consumo de  los alimentos fritos con estos aceites.

La profesora Pilar Guallar-Castillón, encargada de dirigir el estudio, señala que "en un país mediterráneo donde los aceites de oliva y girasol son las grasas más comúnmente usadas para freír, y donde se consumen grandes cantidades de alimentos fritos tanto en casa como fuera, no se observó una asociación entre el consumo de comida frita y el riesgo de enfermedad de la arteria coronaria o muerte".

Sin embargo, varios expertos han señalado que los resultados obtenidos no se pueden extrapolar a otros países como puede ser Inglaterra o Estados Unidos, ya que usan otro tipo de aceites para freír sus alimentos, así lo considera Victoria Taylor, dietóloga de la British Heart Foundation quien señala que “es importante recordar que este es un estudio de la dieta mediterránea, no sobre platos británicos como pescado y papas fritos. Nuestra dieta en el Reino Unido difiere de la española, por lo que no podemos decir que el resultado sería el mismo para nosotros".

Taylor menciona que "más allá de los métodos de cocción utilizados, consumir alimentos con alto contenido de grasas significa una alta ingestión de calorías. Esto puede llevar a aumentar de peso y a la obesidad, lo cual es un factor de riesgo para el corazón".

Aunque el estudio muestra que los aceites de girasol y de oliva no provocan ataques cardiacos, tener una alimentación basada en comidas fritas indudablemente fomenta la obesidad.

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