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Madres con depresión pueden afectar el sueño de los bebés

Después del parto, es común que muchas mujeres sufran depresión sin saber con claridad las causas. Generalmente, la depresión post-parto es producto de las dudas que tienen las mujeres sobre cómo ser una madre. Las expectativas que ellas tienen sobre la maternidad chocan irremediablemente con la realidad.

Las madres que sufren depresión dejan de comer, tienen problemas para dormir, generando un descuido tanto en el aspecto físico como emocional. Asimismo tienen dudas sobre el cuidado que le deben dar al bebé, afectando su autoestima y, en consecuencia, que la depresión se ahonde.

Sin embargo, un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania encontró que las mujeres con depresión pueden afectar el sueño de los bebés, provocando que los infantes sean más irritables.

Para llegar a esta conclusión, se analizó la información de 45 mujeres que apenas habían sido madres. La edad de los bebés oscilaba entre un mes y dos años.

Todas las madres fueron entrevistadas durante siete días, ello con el fin de recoger información relacionada con la depresión maternal y la calidad de sueño de los bebés.

Al analizar la información se encontró que había una relación directa entre la depresión que sufrían las madres y el sueño deficiente de los bebés.

Las madres con depresión buscan consuelo emocional con los bebés, además de que generan una actitud sobreprotectora

Sin embargo, los investigadores tuvieron la duda de que la depresión de las madres afectaba directamente el sueño de los bebés o era todo lo contrario, los despertares nocturnos de los bebés ahondaban la depresión de las madres.

Al comparar estas hipótesis con los resultados de las entrevistas se vio que la depresión que sufrían las madres era un factor determinante para que los bebés tuvieran un sueño deficiente. La investigación ejemplifica esta idea señalando que las madres con depresión tendían a coger entre sus brazos a los bebés, provocando que se despertaran y, en consecuencia, alteraban su descanso.

El estudio considera que este tipo de actitud se debe a que las madres con depresión buscan consuelo emocional con los bebés, además de que generan una actitud sobreprotectora sobre los cuidados y necesidad de los bebés.

El profesor Douglas Teti, encargado de dirigir el estudio, señala que “los hallazgos nos ayudan a comprender mejor qué factores influyen sobre el sueño de los bebés en los hogares en que las madres están deprimidas".

Teti apunta que "los problemas de sueño con frecuencia prosiguen tras la niñez temprana y pueden tener un efecto negativo en varios aspectos del desarrollo, lo que incluye el funcionamiento emocional, conductual y académico".

Sin duda, los resultados del estudio muestran que la depresión no solo es una enfermedad que afecta a la persona que la padece, sobretodo, es una dolencia que puede afectar la salud de sus seres queridos.

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