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¿Se puede predecir un ataque cardíaco? La clave se encuentra en la sangre

El consumo de comidas grasosas, el tabaquismo y el sedentarismo se han vuelto factores que lastiman gravemente el funcionamiento del corazón, elevando los casos de ataques cardíacos en el mundo, en especial, en los países occidentales donde la obesidad y el tabaquismo suelen estar presentes.

Ante esta situación, la comunidad médica ha señalado que el cambio de estilo de vida en donde se favorezca una alimentación rica en vegetales y el ejercicio, es un factor determinante para reducir el riesgo de que la persona sufra un ataque cardíaco.

Afortunadamente, un estudio realizado por el Instituto Scripps de Ciencias Traslacionales en San Diego, encontró que ciertas células de los vasos sanguíneos pueden ocasionar que el funcionamiento del corazón se vea mermado y, en consecuencia, se dé el ataque cardíaco.

Para lograr este hallazgo, los investigadores del instituto estudiaron a 50 pacientes que tenían riesgo de sufrir ataque cardíaco. Asimismo, se pidió la participación de 40 individuos sanos, quienes conformarían el grupo de control.

A todos los participantes se les pidió una muestra de sangre, ello con el fin de localizar ciertas células que pueden minar el funcionamiento del corazón. De manera más especifica se buscaba la presencia de células endonteliales en circulación deformes (CEC), que provienen del recubrimiento de los vasos sanguíneos  y cuya presencia eleva el riesgo de que el paciente sufra ataque cardíaco.

Para analizar la sangre, se usó un biomarcador diseñado para encontrar células endonteliales deformes. Cuando el biomarcador encuentra estas células, las marca con luz fosforescente.

La presencia de células endonteliales deformes puede desencadenar un ataque cardíaco en un lapso de una a dos semanas

Al finalizar el análisis de sangre, se encontró que los pacientes que tenían riesgo de sufrir ataque cardíaco tenían una fuerte presencia de células endonteliales deformes en la sangre. De manera especifica, el estudió halló que las células endonteliales deformes eleva en un 400% el riesgo de desencadenar un ataque cardíaco.

El doctor Eric Topol, encargado de dirigir el estudio, señala que los resultados  indican que “esta nueva prueba es el inicio de un avance muy importante, y satisface una importante necesidad” en la prevención de los ataques cardíacos.

Señala que estos resultados permiten predecir los riesgos de que los pacientes sufran de ataque cardíaco. Según el estudio, la presencia de células endonteliales deformes puede desencadenar un ataque cardíaco en un lapso de una a dos semanas.

Al respecto, Topol  indica que "el límite exterior (de sufrir ataque cardíaco) es un par de semanas, y creemos que en promedio es más o menos de una semana. Una vez tenemos las células en la sangre, el ataque cardiaco no ocurrirá en los próximos minutos. Tenemos al menos unos días". Argumenta que "si podemos prevenir el coágulo sanguíneo, podemos prevenir el ataque cardíaco".

Por el momento, el biomarcador todavía esta en una fase experimental y es necesario hacer más investigaciones para corroborar la eficacia de este tratamiento y cómo puede ser distribuido a otros hospitales.

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