Comunicación con los Padres u otros Adultos 2

Discusiones Respetuosas

Todos los padres sólo son seres humanos, y se pueden ofender cuando alguien cuestiona sus puntos de vista. Los padres se pueden tomar los desacuerdos de sus hijos adolescentes como algo personal. El Dr. Lyness afirma: "Esto es especialmente cierto cuando les cuestionan valores que defienden a capa y espada, como sus creencias religiosas o ideas políticas". Entonces, ¿qué puedes hacer para expresar tu punto de vista sin crear situaciones conflictivas que pueden herirte o herir a tus padres? El Dr. Lyness a menudo recomienda recordar este lema: "Discrepa con respeto."

Utilizar un lenguaje y un comportamiento respetuoso en las interacciones cotidianas es muy importante. "Resiste a la tentación de acudir al sarcasmo, los gritos, los insultos o el desprecio, y tendrás más probabilidades de conseguir lo que deseas" -aconseja la Dr. Jeanette LeBlanc, una psicóloga de Colorado.

El lenguaje no verbal respetuoso refuerza las palabras respetuosas, lo que denota sinceridad. Si eres solícito y considerado con los miembros de tu familia y tus profesores o entrenadores en el día a día, esa demostración de respeto contribuirá a sentar las bases para aquellos momentos en que discrepes de ellos. Además, el hecho de ser respetuoso demuestra madurez.

Estar en Desacuerdo

Algunos padres son mejores que otros a la hora de ayudar a sus hijos adolescentes a comunicarse bien con ellos. Los padres pueden ayudar escuchando y respetando los puntos de vista de sus hijos, a pesar de que se opongan a los suyos. Aquí algunos consejos para discrepar de forma constructiva:

  • No personalices. Si te alteras, intenta recordar que lo que te saca de quicio es la idea o concepto que defiende tu padre u otro adulto, no la persona en sí.
  • Evita despreciar las ideas y creencias de tus padres. En vez de decir: "Eso es una estupidez" diles: "No estoy de acuerdo porque..."
  • Utiliza frases que empiecen con "Yo" para comunicar cómo te sientes, qué opinas y qué quieres o necesitas. Las frases que empiezan con "tú" puede parecer que buscan el enfrentamiento. Por ejemplo, decirle a tu madre o tu padre: "Siempre tienes que recordarme mis tareas domésticas los miércoles, cuando sabes que tengo muchos deberes" es muy distinto a decirle: "Me siento presionado porque esta tarde tengo muchos deberes. ¿Pasa algo si lo dejo para mañana?"
  • Escucha el otro punto de vista. Así será más probable que tus padres u otros adultos escuchen el tuyo.

Hablar sobre Temas Delicados con los Padres

Hay momentos en que todo adolescente necesita que sus padres le ayuden: cuando tiene problemas, necesita un consejo o una guía o le resulta difícil afrontar sus emociones o una experiencia difícil.

Plantear cuestiones delicadas puede parecer difícil, pero a veces los padres conocen más a sus hijos de lo que éstos creen. Y aquellos adolescentes que hayan sentado las bases de unos buenos hábitos de comunicación con sus padres lo tendrán más fácil a la hora de hablar con ellos sobre temas delicados. He aquí algunas estrategias para plantear una cuestión delicada a cualquier adulto:

  • Planifica lo que quieres decir con antelación. Reflexionar sobre lo que te preocupa antes de iniciar la conversación o anotar las ideas principales te ayudará a llevar mejor la conversación. Anota las tres cosas más importantes que quieres que sepan tus padres (muchos adultos utilizan esta técnica: es una buena forma de establecer prioridades y focalizar la conversación en lo más importante). También puede irte bien pensar en cómo podrían reaccionar tus padres y reflexionar sobre qué podrías responderles tú.
  • Indícales con claridad que hay algo sobre lo que te gustaría hablar. Para asegurarte de que te van a dedicar toda su atención, utiliza un lenguaje directo. Diles: "Tengo que hablarles sobre algo importante" en vez de: "Cuando tengan un momento, me gustaría hablar con ustedes". Por descontado, si el tema sobre el que necesitas hablar es urgente, deberás tratarlo lo antes posible. Prepáralos antes de la conversación diciéndoles que necesitas que presten atención a un tema urgente.
  • Elige un buen momento para hablar. Intenta iniciar la conversación cuando sepas que están poco ocupados y pueden concentrarse en la conversación. Hasta puedes pedirles que se reserven una hora para hablar cuando les vaya bien a fin de asegurarte de que te dedicarán toda su atención.

Hablar con Otros Adultos

Por muy buena relación que se tenga con los padres, habrá veces en que uno se sienta más cómodo confiando o pidiendo ayuda a otros adultos. Si no te apetece hablar con tus padres sobre algún tema en concreto (como el sexo) o simplemente preferirías hablar con otra persona, siempre hay otras posibilidades. La mayoría de los adultos sabrán mantener la confidencialidad de la conversación, a menos que teman que tu salud o tu bienestar puedan estar en peligro.

Si tienes algún problema con tus amigos, alguien en la escuela o tus padres, considera la posibilidad de hablar con un psicólogo. Estos profesionales están especialmente formados para hablar sobre cuestiones privadas y para proporcionar ayuda y apoyo en ese tipo de situaciones. El psicólogo escolar también te puede recomendar algún psicoterapeuta especializado en adolescentes en el caso de que lo considere oportuno.

Para temas médicos y preguntas relacionadas con el sexo, intenta hablar con el personal de enfermería de tu centro de estudios, un profesor o un médico.

Otros miembros de la familia, como un tío o una tía o un hermano mayor, pueden dar consejos y apoyo cuando los necesites. Los padres de un buen amigo también te pueden ayudar. (Incluso pueden aminorar los miedos de tus padres sobre algunas cuestiones, como salir con chicos o chicas, asistir a fiestas con otros chicos de tu edad o quedarte a dormir en casa de un amigo común.)

Aunque es posible que prefieras hablar sobre ciertos temas con tus amigos, algunas veces es necesario hablar con los padres u otros adultos. Si consideras que tu salud física o mental está en peligro, es importante que hables con un adulto de confianza. Y, si estás muy preocupado por un amigo, no temas causarle problemas. Esperar el momento adecuado podría ser demasiado tarde para alguien que quiere suicidarse, tiene un trastorno de la conducta alimenticia o está siendo objeto de malos tratos. Un adulto probablemente tendrá más experiencia sobre este tipo de temas y podrá contactar con la persona adecuada o saber dónde pedir ayuda.

Ahora comunicarte con tus padres puede parecerte difícil, pero lo más probable es que resulte más fácil con el tiempo. Superada esta etapa de crecimiento, lo más probable es que te vuelvas a sentir cerca de los padres y que te comuniques con ellos a un nuevo nivel. <
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