2. Identifica el problema que está originando los cortes. Cortarse es un modo de reaccionar ante la tensión o el dolor emocional. Intenta descubrir cuáles son los sentimientos o situaciones que hacen que te cortes. ¿Es el enojo? ¿Es la presión de ser perfecto? ¿Es una relación conflictiva? ¿Es una situación traumática o una pérdida dolorosa? ¿Son las críticas destructivas o los malos tratos? Identifica qué problema tienes y luego cuéntaselo a alguien. A muchas personas les resulta difícil descubrir cuál es el problema sin ayuda. Es entonces cuando un profesional de la salud mental resulta de gran ayuda.
3. Pide ayuda. Cuéntale a alguien que deseas buscar ayuda para resolver tus problemas y el tema de los cortes. Si la persona con la que hablaste no te ayuda a encontrar la ayuda que necesitas, habla con alguien más. En ocasiones, los adultos intentan minimizar los problemas que tienen los adolescentes o creen que se trata sólo de algo pasajero. Si tienes la sensación de que esto es lo que te sucede, acude a otro adulto (como un consejero escolar o una enfermera) que puedan ayudarte a encontrar asistencia.
4. Ocúpate del problema. La mayoría de las personas que padecen angustias o dolores emocionales profundos necesitan trabajar con un consejero o un profesional de la salud mental para analizar los sentimientos intensos, sanar viejas heridas y aprender mejores maneras de afrontar las tensiones de la vida. Si quieres concertar una entrevista con un terapeuta o un consejero, solicita la información pertinente en el consultorio de tu médico, en la escuela o en una clínica de salud mental de tu comunidad.
CÓMO RESISTIR EL IMPULSO DE CORTARSE
Muchas personas que consiguen manejar los problemas que los llevaron a cortarse no logran dejar de sentir el impulso de hacerlo. Por lo tanto, resulta útil contar con algunas ideas sobre cómo resistir en esos momentos en los que te invade la tensión emocional. En primer lugar, intenta ser consciente de cuáles son las situaciones que podrían originar el impulso de cortarte. Debes comprometerte a que esta vez no seguirás tu impulso, sino que harás otra cosa. Luego planifica qué harás en lugar de cortarte cuando sientas el impulso. Los expertos recomiendan las siguientes alternativas para superar el impulso de cortarse:
- frota un cubo de hielo sobre tu piel en lugar de cortarte
- toma un vaso de agua
- llama a un amigo o una amiga
- toma una ducha
- vete a caminar o a correr
- haz ejercicio
- mira televisión
- juega con tu mascota
- dibuja, garabatea o pinta sobre un papel
- corta o rompe en pedazos un papel
- escucha alguna música que te cambie el ánimo
- dibuja sobre tu piel con una lapicera roja, en el lugar donde podrías cortarte
Si bien cortarse es un hábito que tal vez resulte difícil de eliminar, no es imposible. El hecho de que una persona busque ayuda profesional para superar el problema no significa que sea débil ni que esté loca. Los terapeutas y los consejeros están capacitados para ayudar a las personas a encontrar dentro de sí la fortaleza que les permitirá curarse. Entonces, recurrirán a esa fortaleza para afrontar los problemas de la vida de una manera saludable.
