¿El miedo es poco razonable en relación a la realidad de las situaciones, o parece ser signo de un problema más importante?
Si el miedo del niño parece estar fuera de proporción con lo que ocasiona su preocupación, esto puede ser una señal de que es necesaria la ayuda de un consejero, un psiquiatra o un psicólogo.
Es una buena idea que los padres busquen patrones de comportamiento. Si un incidente aislado se resuelve, los padres no deberían hacerlo más significativo de lo que fue. Sin embargo, si existe un patrón persistente o si uno trasciende, se debe intervenir, pues la fobia podría afectar el desarrollo del niño en el futuro.
Cómo Ayudar a un Niño con Ansiedad
Los padres pueden ayudar a los niños a desarrollar elementos y la confianza en sí mismos para superar los miedos, evitando que éstos se conviertan en reacciones fóbicas. A continuación se detallan algunos consejos para ayudar al niño niño(a) con sus miedos y ansiedades:
* Reconocer que el miedo es real. Tan trivial como parezca, para el niño es real y está causando que sienta ansiedad y miedo. Ser capaz de hablar sobre el miedo siempre ayudará.
* Nunca opinar que el miedo es insignificante para forzar al niño a que lo supere.
* No rendirse. Si al niño no le gustan los perros, no deben evitarse los encuentros con los perros, pues este comportamiento fortalecerá el pensamiento de que eso es lo que debe hacerse siempre.
* Enseñar al niño a evaluar el miedo. Si el niño puede visualizar la intensidad del miedo en una escala del uno al 10, con el número 10 como el más fuerte, él podría ver al miedo con menos intensidad de lo que originalmente imaginó.
* Enseñar a los niños estrategias para hacer frente al miedo. Los niños también pueden aprender frases positivas como “voy a estar bien", mismas que puede repetirse a sí mismo cuando sienta ansiedad.
