Para la mayoría de la gente, la indigestión es un problema leve y poco frecuente que no requiere tratamiento de un profesional de la salud. Sin embargo, se debe consultar el médico si la indigestión se presenta con regularidad o si está produciendo malestares más intensos.
Para llegar al diagnóstico, el médico hará preguntas sobre los síntomas y examinará el abdomen.
El tipo de indigestión será determinado a partir de los síntomas que se presenten. En algunos casos, el médico puede sugerir pruebas adicionales para descartar otras condiciones, a través de procedimientos como los que se describen a continuación.
Endoscopía
Aunque no es una prueba necesaria para diagnosticar indigestión, el médico puede sugerirla para examinar el abdomen en más detalle.
Para esta prueba se usa un sedante; un largo tubo delgado con una luz y la cámara en el extremo se desliza suavemente por la garganta hasta el estómago y permite ver imágenes del interior del abdomen en un monitor externo.
Pruebas de Helicobacter Pylori
Si el médico considera que tus síntomas pueden deberse a una infección con Helicobacter pylori (H pylori), es posible que se deban hacer otras pruebas:
- Test de aliento
- Prueba de antígenos en heces
- Análisis de sangre
Otras Pruebas
Si el médico cree que la indigestión es consecuencia de otra condición más grave, puede ser necesario hacer otras pruebas.
El dolor abdominal también puede ser causado por condiciones biliares que afectan a los conductos en el hígado.
