Si tienes fibromialgia, hay varias maneras en que puedes cambiar tu estilo de vida para aliviar tus síntomas y hacer más fácil tu condición para vivir.
Tu médico de cabecera podrá ofrecerte asesoramiento y apoyo para la incorporación de estos cambios en tu vida cotidiana.
Un programa de ejercicios que es especialmente adecuado para tu condición puede ayudar a mejorar significativamente tus síntomas mediante la reducción de dolor, aumento de los niveles de energía, y ayudar con los patrones de sueño regulares.
Tu médico de cabecera, o un fisioterapeuta, te puede ayudar a diseñar un programa de ejercicios personales. El programa es probable que impliquen ejercicios suaves, tales como estiramientos, así como otros de bajo impacto como caminar, bicicleta o natación. Sin embargo, debes tener cuidado de no empujarte a ti mismo demasiado con el ejercicio.
Relajación para la Fibromialgia
Si tienes fibromialgia, es importante que regularmente tomes tiempo para relajarte, o la práctica de técnicas de relajación. El estrés puede hacer que tus síntomas empeoren, y también puede aumentar tus probabilidades de desarrollar depresión, que es común entre las personas con fibromialgia.
Hay muchas técnicas de relajación y ayudas disponibles, incluyendo libros, cintas y cursos, aunque las técnicas de respiración profunda, o la meditación, pueden ser igual de eficaces. Trata de encontrar tiempo cada día para hacer algo que te relaje. Teniendo tiempo para relajarse antes de acostarse también pueden ayudarte a dormir mejor por la noche.
No hay ninguna dieta específica que debes seguir si tienes fibromialgia, pero debes tratar de comer saludable, y una equilibrada gama de alimentos. Tu dieta debe ser alta en fibra, frutas y verduras, y baja en grasa, sal y azúcar.
Sólo debes beber alcohol en moderación, y reducir en los alimentos y bebidas que tienen un alto contenido en cafeína, como café, té, chocolate y cola.
Ritmo
Se recomienda tratar de mantener un nivel constante de actividad en todo momento, sin exceso. Es importante que siempre escuches a tu cuerpo, y que descanses, siempre que lo necesites.
